Mercedes-Benz CLS63 AMG
Por Jaime Flórez
A sólo tres años de haber hecho su
debut, el coupé de 4 puertas de lujo de Mercedes-Benz, a decir de ellos el primer auto de este tipo en el
mundo, ha sido refrescado en su apariencia y algunos aspectos mecánicos. Sigue
el CLS,
haciendo difícil de explicar la real diferencia entre un sedán y un coupé,
cuando el tema del número de puertas no es lo esencial. Coupé, estábamos
acostumbrados, significa dos puertas, sedán, en consecuencia, quiere decir
cuatro. Hasta la llegada de la clase CLS
de Mercedes, seguida después por la del Volkswagen Passat CC, autos para
los cuales la denominación de coupé no tiene nada que ver con el número de
puertas sino, más bien, con el tratamiento que se le da al pilar o columna B, y
a los marcos de las ventanas de las puertas. El CLS
es definitivamente atractivo, mucho más elegante y lujoso que los sedanes de la
Clase
E, pero no tan elegante, de hecho más bien casual-deportivo, si se le
compara con los de la Clase S.
Aunque cuenta con capacidad para
cuatro pasajeros, no es muy recomendable para viajes largos en las sillas
traseras. Y es que, a pesar de tratarse de un auto de 4 puertas y de gran
tamaño, ha sido concebido para sacarle el máximo provecho a su DNA deportivo.
Es un auto hecho pensando en el conductor y su acompañante, y eventualmente una
pareja amiga para ir a cenar, o algo por el estilo. El énfasis, evidentemente,
ha sido puesto en el aspecto deportivo, dentro del marco de refinamiento y alta
calidad propio de los productos de Mercedes-Benz.
Viene en dos versiones, diferenciadas fundamentalmente por las características
de sus motorizaciones: La
CLS550, y la CLS63
AMG, ambas V-8, con 5.5 litros de desplazamiento y potencia de 382
caballos, la del CLS550;
y la que tuvimos la suerte de probar, la del CLS
63 AMG, con 6.2 litros y capaz de producir 507 caballos de potencia y 463
libras por pie cuadrado de tensión. El bloque es construido en su casi
totalidad con una aleación de silicón y aluminio, tiene 4 válvulas por cilindro
y doble árbol de levas en la culata.
Esta planta motriz, por primera vez desarrollada totalmente por AMG,
transforma su vigor en movimiento gracias a la totalmente nueva transmisión MCT
(acronismo en inglés de Multi-Clutch Technology) de 7 velocidades,
revolucionaria, que reemplaza al tradicional convertidor de torsión y combina
automatismo con cambios a voluntad rápidos como en un bólido de Fórmula 1. El
SL63 AMG acelera de 0 a 60 MPH en apenas 4.4 segundos, y alcanza una velocidad
máxima, electrónicamente limitada, de 155 millas por hora. La transmisión AMG
SPEEDSHIFT MCT 7, con tecnología multiembrague, automática de 7 velocidades,
con comando manual controlable mediante elegantes palancas de aluminio a ambos
lados del timón. Los frenos son a disco en las 4 ruedas, con apoyo
electro-hidráulico, antibloqueo ABS de 4 canales y sistema electrónico de
distribución proporcional de potencia de frenado, la dirección es a piñón y
cremallera, con apoyo hidráulico, sensible a la velocidad, y se suman al
paquete los 4 modos de manejo, al gusto del conductor, mediante la disposición
del selector en cualquiera de las posiciones, Comfort, Sport, Sport Plus y
Manual, cada una de las cuales permite al auto hablar un lenguaje distinto de
rodaje. La suspensión "activa" complementa el menú.
Es cierto, el auto luce
predominantemente deportivo, pero sin que ello signifique sacrificio alguno en
cuanto concierne a lujo y confort interior. Desde la apariencia del tablero,
con superficies suaves al tacto y agradables a la vista. Los instrumentos traen
una combinación muy original de relojes análogos y medidores verticales de
cristal líquido para el tanque de gasolina y la temperatura del motor. En
cuanto a combustible, el Mercedes-Benz CLS550 consume 14 millas por galón de
gasolina Premium en la ciudad y 21 en la autopista, mientras que la versión CLS
63 AMG recorre 12 millas con cada galón en las calles y 18 en las
carreteras. El precio básico del CLS550 AMG comienza en los $65,751 dólares,
mientras que el del CLS
63 AMG parte de los $89,559 dólares.
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