Los convertibles de Lexus engalanan
el verano
Por Jaime Flórez
Por
poco más de un par de décadas el mercado americano desdeñó de alguna forma los autos descapotables. Desproporcionadas exigencias
gubernamentales en materia de seguridad, dejaron al segmento prácticamente sin
opciones, especialmente en los segmentos más populares y en los portafolios de
productos de los fabricantes domésticos. Para suerte de quienes vivimos, y en
consecuencia manejamos, en la Florida, Arizona o el sur de California, o en otras
zonas donde el sol brilla la mayor parte del año y desplazarse en un auto sin
capota no solamente es posible sino además muy grato, de unos ocho años a esta
parte el panorama ha cambiado radicalmente. A los tradicionales SL
de Mercedes-Benz
vino a sumarse la más económica clase de los SLK;
los Z
de BMW
recibieron a sus hermanos de las series
3 y más recientemente 1;
Volvo puso
en el mercado su espectacular C70;
Pontiac
su G6
convertible; Toyota
mantuvo hasta donde pudo su Solara
Convertible y Lexus, que ha
tenido mil razones para vanagloriarse de su SC
430, ahora nos sorprende a todos con sus IS C del 2010, que llegan en dos
versiones, 250 y 350, ambas descapotables.
Los IS,
que han servido de puerta de entrada a la marca Lexus, venían
hasta ahora exclusivamente con carrocería de sedanes de 4 puertas, de manera
que este nuevo producto suma dos innovaciones importantes, las dos puertas y el
techo duro retráctil que ha dejado prácticamente sin empleo a los fabricantes
tradicionales de capotas de lona que por lo visto están a punto de desaparecer.
La verdad es que la versatilidad de estos techos duros que se pliegan y
despliegan en cuestión de poco más de 20 segundos, prácticamente convierten a
un vehículo en dos, porque con el techo cerrado sin literalmente coupés de dos
puertas, tanto en apariencia como en funcionalidad.
Al estilo por demás atractivo de los Lexus
IS, esta versión convertible añade la cereza que faltaba en el pastel. Y es
que para un auto, que ha logrado posicionarse tan bien entre el segmento más
joven del mercado, cuatro puertas parecían demasiadas. Y para completar, el
techo retráctil de tres piezas, construido en aluminio muy liviano, pero no por
eso menos resistente, abre paso a la incomparable experiencia de conducirlo con
esa grata sensación del aire en la cara, sin sacrificar para ello el bajísimo
volumen de ruidos y la sobresaliente comodidad que se ha convertido en la marca
registrada de los vehículos de Lexus.
Para impulsarlos, hay dos opciones de
planta motriz: la del IS 350 C, la más potente, un motor V6 de 3.5 litros, con
306 caballos de potencia y 277 libras de torsión, y un más modesto pero para
nada escaso de potencia, también V6, pero de 2.5 litros, que añade eficiencia
en el consumo a la agilidad en el desempeño, con 204 caballos y 185 libras. La
transmisión estándar para el 350 es automática, de seis velocidades, con
comandos de cambios a ambos lados del timón, mientras que para el 250 puede ser
manual o automática, ambas de seis velocidades.
Ya estamos tan acostumbrados a las
características de lujo y sofisticación que Lexus imprime
a todos sus productos, que suena redundante insistir en ellos. Pero sería
injusto también abstenerse de elogiar la elegancia de los acabados y el cuidado
en cada uno de los detalles que abundan en el interior de estos nuevos Lexus
convertibles. El tablero de instrumentos, discreto, muy bien iluminado y muy
práctico, en otras palabras, la forma impecable sirviendo a la eficiencia total
en la función. La tapicería en fino cuero, la facilidad para acceder a las
sillas traseras, que si bien es cierto que no están hechas para transportar
adultos en largos trechos, dan buena cabida a dos niños, y hasta dos más
grandecitos. Como no podría ser de otra manera, Lexus ha
puesto en sus IS Convertibles todos sus dispositivos de seguridad, su sistema
de control dinámico que aglutina en la misma plataforma los controles de
estabilidad, tracción y antibloqueo de frenos. Sumando a todo esto sus
dispositivos pasivos de seguridad, bolsas y cortinas de aire, lo que tenemos es
un auto que se desempeña a un muy alto nivel, tiene características Premium que
lo ubican claramente en el segmento de los más sofisticados, es seguro como el
que más y en materia de precios resulta verdaderamente competitivo. El precio
básico del IS 250 C comienza en los $34,639 dólares, mientras que el IS 350 C
comienza a venderse en $39,545. El que tuvimos oportunidad de conducir, un 350
con todos los juguetes, tenía un precio sugerido al consumidor de $52,260
dólares.
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