Ford busca reverdecer sus laureles
con el nuevo Taurus
Por Jaime Flórez
En estos tiempos difíciles que
atraviesa la industria automotriz, los fabricantes saben que
cualquier producto que pongan en el
mercado tiene que reunir condiciones muy especiales para ser exitoso. Sin
embargo, cuando se trata de este nuevo producto de Ford, que tiene como
propósito devolverle al único de los tres gigantes automotrices norteamericanos
que no ha tenido que pedir ayuda económica del estado ni protección de las
cortes en proceso de bancarrotas, el liderazgo que por muchos años mantuvo en
el segmento de los automóviles sedanes de gran tamaño, la responsabilidad
adquiere proporciones titánicas. Antes de ser descontinuado en la década de los
90, Ford alcanzó a vender más de 4 millones de su modelo Taurus, y muchos aún
se preguntan por qué decidieron sacarlo del mercado. Por esa época, este
producto norteamericano conseguía ganarle en ventas a los dos japoneses que hoy
dominan la categoría de los sedanes medianos, que son el Toyota Camry y el
Honda Accord. De unos años para acá, Ford tiene en esa disputa y con relativo
éxito al Fusión, que entre otras cosas tiene su versión híbrida en el mercado
desde hace meses.
Faltaba entonces llenar el vacía que
había dejado en el segmento de los sedanes de gran tamaño la salida del Crown
Victoria y el paso, sin pena ni gloria, del Five Hundred. Ara lograr ese
cometido, se dieron a la tarea de desarrollar el nuevo Taurus, con el ánimo de
convertirlo en el más inteligente de los grandes sedanes americanos, y bastó
que lo condujéramos en las pintorescas carreteras de Tennessee y carolina del
Norte, para convencernos totalmente de que lo lograron. Comenzando por el
diseño, que a primera vista muestra un habitáculo reducido, tal vez por el tamaño
de las ventanas, proporcionalmente pequeño comparado con el resto de la
carrocería. Grave error de percepción, porque nada más se abre la puerta y se
evidencia y amplio y cómodo espacio interior, en el que el departamento de
diseño de Ford ha puesto especial atención, con un tablero de instrumentos
simplemente espectacular, una consola superlativamente elegante y unos
materiales de acabado con la apariencia y textura que solo se encuentran en
automóviles mucho más costosos.
Pete Reyes, ingeniero jefe del proyecto
del nuevo Ford Taurus fue el responsable de que el automóvil haya pasado de las
mesas de diseño a la línea final de producción con una velocidad sin
precedentes. El resultado de este esfuerzo de muchas personas, bajo su
dirección y liderazgo es, como el mismo lo afirma con orgullo, ?un automóvil
con un diseño muy expresivo, y con unas dinámicas de manejo que atrapan a
cualquiera que lo conduzca.? Al nuevo taurus lo impulsa el ya reconocido y
galardonado motor Duratec V-6 de 3.5 litros de desplazamiento, que entrega 263
caballos de potencia y 249 libras por pie cuadrado de torsión. La transmisión
es automática, de seis velocidades, con sistema SelectShift de comandos a ambos
lados del volante, que permite hacer los cambios a voluntad del conductor y sin
embrague. La tracción en las cuatro ruedas es opcional.
Entretanto, donde el nuevo Taurus
realmente deja muy atrás a sus competidores, es en los avances tecnológicos
disponibles. Se trata de una amplia gama de dispositivos que agregan
conveniencia, conectividad, seguridad y valor al automóvil que los consumidores
adquieren.
Estamos hablando del Adaptive Cruise Control, que mantiene no solamente
la velocidad del vehículo en carretera, sino también la distancia con el
vehículo que va adelante, y que con el aditamento de radar Collision Warning
alerta sobre la posibilidad de un choque frontal; también el acceso
inteligente, con llave o con sistema electrónico de clave, y con la llave MyKey,
que permite establecer limitaciones, por ejemplo para programar el auto con una
velocidad máxima a la que puedan conducir nuestros hijos; el sistema BLIS, que
avisa cuando un auto pasa por algún punto cerca del auto, donde la visibilidad
está comprometida, además del ya conocido sistema SYNC, que integra
comunicaciones y entretenimiento, y que ha sido desarrollado conjuntamente por
Ford y Microsoft, y que en el nuevo Taurus viene ya con sistema de activación
por la voz y con SIRIUS Travel Link, que suministra valiosa y oportuna
información sobre tráfico, condiciones meteorológicas y hasta precios de
gasolina en expendios cercanos, todo vía satélite y en tiempo real.
No cabe duda que el nuevo Taurus es
un vehículo excepcional, por su diseño, por su espacio interior, por los
detalles de sus acabados, por su potencia sin excesos, con eficiencia y
economía y por sus notables avances tecnológicos, en todos los frentes. Ahora,
donde el nuevo Taurus nos dejó boquiabiertos fue en su dinámica de manejo, que
nada tiene que envidiarle a la de vehículos de sus dimensiones de Mercedes, Lexus,
Audi, BMW y hasta Jaguar. Y eso hay que atribuírselo en buena parte a Cristina
Rodríguez, de origen cubano, ingeniera de desarrollo de dinámica en Ford desde
hace doce años, y la única mujer en un cargo de este tipo en toda la industria.
El Ford Taurus del 2010 viene
inicialmente en cuatro versiones, SE, SEL, Limited y SHO, esta última con motor
EcoBoost turbocargado y merecedora de un capítulo aparte. Por ahora, las otras
tres consumen un galón de gasolina por cada 18 millas en la ciudad y 28 en la
autopista. El precio básico del modelo SE comienza en los $25,995 dólares, el
del SEL, en los $27,995 y el del Limited en los $31,995, incluyendo costos de
destinación.