AVENTURA
Tomcars en Aruba
Los Tomcars son vehículos de
fabricación israelí, muy ligeros, con muy bajo centro de gravedad, suspensión a
gran altura, y de muy fácil manejo.
La isla de Aruba, que junto a Bonaire
y Curacao componen las Antillas Holandesas, está localizada al sur del Mar Caribe, rodeada
por aguas cristalinas que confunden sus colores entre el verde y el azul, y que
bañan algunas de las playas más hermosas del mundo. Aruba es famosa por su
clima seco, su exigente topografía y su particular vegetación. Este verdadero
paraíso se destaca porque allí pueden combinarse a la perfección diferentes
tipos de actividades. Su vida nocturna es candente todo el año, y para quienes
estén interesados en las compras, su condición de emporio comercial de las Antillas
les resultará más que ventajoso. Pero la mayoría de los viajeros que escogen a
Aruba, lo hacen para enfrascarse en sus aventuras o para disfrutar de un
descanso reparador ante la maravilla de sus paisajes, la bondad de su clima y
las magníficas instalaciones hoteleras con que cuenta.
De hecho, a pocas millas del
Aeropuerto Reina Beatriz, que sirve a la hermosa isla, y en un remanso conocido
como Palm Beach, se yergue imponente el Hotel Aruba Marriott Resort & Stellaris
Casino, una majestuosa instalación hotelera que acaba de ser sometida a una
completa renovación, desde sus 411 amplias habitaciones, todas con generosas
terrazas y entre las que se cuentan 20 suites con vista al mar. Allí instalamos
nuestros bártulos para explorar la isla, y gracias a la amable gente del Marriott
de Aruba pudimos gozar de una gloriosa aventura, recorriendo los más hermosos
parajes de la isla, a bordo de Tomcars, unos auténticos todo-terreno de origen
israelí, que son el resultado de 33 años de experiencia fabricando vehículos
para uso militar e industrial. Son ligeros, tienen muy bajo el centro de
gravedad, la suspensión es alta y de enorme luz, y su manejo no podría ser más
sencillo.
La aventura mañanera, que nosotros hicimos,
comienza a las 9 de la mañana, y dura 4 horas. Luego de una corta charla de
inducción salimos hacia Conuku, desde el comienzo de la travesía en terreno
escabroso, subiendo y bajando pronunciadas laderas, sobre suelo
predominantemente pedregoso. Seguimos el guía, y sus instrucciones, hasta la
primera parada en Jamanota, el punto más alto de la isla a 620 pies de altura,
y como el día estaba despejado pudimos ver desde allí la costa de Venezuela. El
terreno se hacía a nuestro paso más agreste y en consecuencia emocionante,
vimos las grutas de Guadirkiri y el puente natural de Seroe Colorado, y nos
dimos un delicioso chapuzón en Baby Beach. El almuerzo habitualmente es en el
Boca Prins restaurant, pero nosotros preferimos comer algo ligero para
disfrutar en la noche de una deliciosa cena en el famoso restaurante Ruth?s
Chris Steakhouse, el único de esta prestigiosa cadena norteamericana que
funciona en el Caribe.
Inolvidable aventura la de los Tomcars,
pero solo una de las tantas que se pueden vivir en Aruba. Nada más en el Marriott
Resort hay todo tipo de deportes de playa, desde buceo y snorkel, hasta
windsurfing, parasailing y jet skiing, por mencionar solo los más populares.
Pero también hay paseos a caballo y excursiones a tantas atracciones que la
isla ofrece.
Aruba está a pocas horas de vuelo de los
Estados Unidos y una docena de aerolíneas ofrecen vuelos desde distintas
ciudades. Para el alojamiento tenga en cuenta el Marriott Resort & Stellaris
Casino. Más información en www.arubamarriott.com
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